Salvatore Pietrini

Salvatore Pietrini: “Jalari” nace del furor, del orgullo y del amor que cada siciliano lleva dentro, consciente de la belleza y de la fuerza de su propia tierra. “Me considero un hombre afortunado, he crecido en una familia de comerciantes de cítricos desde generaciones, teniendo como preceptor a mi padre (gran filosofo de vida) y a mi madre. La educación impartida me ha permitido tener una visión libre de la vida, rica en valores y respeto ajeno.

Mi profesión de comerciante de cítricos en la juventud, me ha permitido recorrer gran parte de Sicilia y de Calabria para efectuar las adquisiciones de productos destinados a ser vendidos en el resto de Italia a través de mercados hortofrutícolas. Viajando he encontrado a muchos amigos y compañeros de infancia que en aquel tiempo estuvieron obligados a irse con la famosa “maleta con los nudos” para encontrar fortuna en otra parte. En casi todos he leído en los ojos el pesar melancólico que lleva dentro el emigrante.

A menudo me preguntan: “¿Por qué esta tierra es tan alabada por los poetas y escritores pero esta invadida por decenas de diferentes pueblos que han dejado su memoria histórica, han estado elaborando recursos maravillosos. Sin embargo, los hijos de la tercera generacion desconocen las respuestas correctas de como funciona las cosas en su entorno? Incluso en el campo de la educación hoy en día todavia  hay una tendencia a mirar a la universidad del norte. La respuesta a esta pregunta es: “por qué?”

Por tanto, hay que descubrí el  mágico mundo de “Jalari“, comunicarse con cientos de artesanos (los mejores realizando cosas) y con decenas de personas de todas las clases sociales (principalmente a los amantes a filosofar ).

El parque museo Jalari me ha dado la oportunidad de participar en decenas de conferencias sobre la cultura siciliana, en la que he oído hablar de la historia de Sicilia y la falta de los grandes valores, tambien de la falta de fantasía, etc… pero casi nunca se habla de los defectos que llevamos nosostros consigo mismo.

Uno de los grandes defectos, en mi opinión, es el servilismo, ya que no somos capaces de hacerlo por ley, sino por los “favores“, magnificando aquellos que se aferran a su silla sin importar los ideales y quien gobierne, para dejarselo a sus hijos (todos bien formados eso si) y estos a sus hijos y de estos a los hijos de sus hijos… (porque todos los niños son iguales). ¿Quién no entra en el  sistema, se le aparta y se ve obligado a buscar alternativas en otros lugares. Por tanto, uno de los lemas del parque museo “Jalari” es “Siciliano, quiere usted un cambio?”.

“ Empieza a pedir ha ser un hombre libre, no esperes detrás de una puerta cerrada, esperando a ser un señor a persona que le abran el camino!”

Efectivamente, “El Parque Museo “Jalari”, nacio de la unión de dos familias (Pietrini y Giorgianni) que realizaban diferentes actividades laborales pero despues de treinta años unieron sus fuerzas en el deseo de realizar un sueño común. La idea del Parque Museo Etnográfico fue de mi hermano Mariano que en 1972 escribió su primer libro, “algo que está desapareciendo …” donde recogia varias muestras de oficios antiguos”.

Su deseo era revivir la memoria histórica de nuestros maestros artesanos. Con los años, en cooperación mutua, con miles de esculturas, que con la concepción de la arquitectura inspirada en el mundo de la fantasía y la cultura histórica que durante años han dominado Sicilia, hemos creado un lugar de belleza incomparable, donde el arte, la historia, la cultura y la etnografía se mezcla en perfecta armonía con la naturaleza.

No quiero influir y parecer tendencioso, pero dejo al visitante ser juez y parte de que compruebe la emocion de caminar por los caminos de Jalari”.

Un día le pregunté a una señora (una madre como muchos otras): “¿Cómo llegaste al parque?” Élla me dijo, “Ya he venido siete veces y siguo viniendo, porque esto es el cielo, y cuando puedo suelo venir con mis amigos y conocidos”.

“Sabiendo que no podemos volver atras, es necesario encontrar trucos para vivir con la nueva realidad sin ser aplastado. Para competir en esta sociedad hay que mirar a lo que este sistema no puede dar. Por ejemplo, gracias a la suavidad del clima en Sicilia, el  turismo se puede hacer durante 360 días al año. Por tanto, uniendo eso a una combinación de historia, cultura, etnografía, olores y sabores, mas un clima templado, es posible invertir la tendencia del pensamiento unico hacia las actividades turísticas”.

“Los lugares para dormir se encuentran en las miles de casas abandonadas de nuestras colinas y pueblos de montaña rica en historia, patrimonio cultural, lugares naturales que nos dan maravillosas vistas, aire limpio, alimentos saludables en estrecho contacto con la naturaleza. El turista debe encontrar la belleza de la simplicidad, y es importante explicar a los jóvenes que son ellos los que pueden realizar el cambio, recuperar los valores y el respeto por las cosas que nos pertenecen”.

“Otra cosa donde podemos actuar es en la economía local, a traves de la agricultura ecológica que pertenece a nuestra cultura y nos da productos  naturales directamente del sol que hacen que el sabor sea diferente y proporciones cualidades organolépticas que no se destruyen por la introduccion de la química. Todo ello hace posible una alternativa de comercialización para eludir las redes de la cadena alimentaria tradicional y se centran en el contacto directo entre el productor y el consumidor, garantizando la frescura del producto”.

“Por supuesto no tenemos que dejar de lado las nuevas tecnologías, las asociaciones de consumidores, que nos permite crear un sitio web que nos da la oportunidad de interactuar directamente con los clientes potenciales”.

Actualmente, Comer bien se está convirtiendo en una necesidad para la defensa de nuestro sistema inmunológico. Esto no es una utopía, la finca “Jalari” ya lo ha estado haciendo durante años. El Parque Museo “Jalari” es un ejemplo de cambio, donde un “Pietraio” (a lo que se llama una fuerte pertinaz sequia),  surgido de laexplotación de los recursos naturales, creando un oasis de paz y belleza en perfecta armonía con el entorno”.

Hoy en día, la continuidad de nuestro pensamiento, basado principalmente en la libertad, se transmite a nuestros hijos, a los que hemos dado la tarea y la responsabilidad de gestionar los corazones y las mentes como hemos hecho durante años con el sacrificio y la fuerza de ganar esta batalla. Por consiguiente, quiero desearos la oportunidad de crecer con nosotros y darle la oportunidad de conseguir nuestros objetivos y decir como lo hemos sido”.